miércoles 29 de febrero de 2012

Wang Shu, Premio Pritker 2012

Para entender la configuración de la arquitectura contemporánea, es ineludible analizar lo que sucede en China, pero no sólo la producción desarrollada por los arquitectos extranjeros, también es importante revisar las propuestas realizadas por los arquitectos locales, cuyas obras, si bien exponen una marcada influencia de las nuevas tendencias occidentales, aún conservan las raíces de la arquitectura y artes tradicionales.



Uno de los máximos representantes de la arquitectura china contemporánea es Wang Shu, quien ha sido galardonado con el premio Pritzker 2012, reconocimiento que ayudará a ampliar el concepto de contemporaneidad y dará otros referentes arquitectónicos a occidente, mostrando el trabajo de un creador que hasta hoy era poco conocido a nivel internacional.

El trabajo de Wang Shu asimila la esencia de la arquitectura vernácula y la reinterpreta y adapta a las necesidades de la vida actual. Sus diseños, de formas elegantes y delicadas, están inspirados en el arte pictórico chino, a través del cual ha podido acceder a la naturaleza. Así, su arquitectura responde sensiblemente a las circunstancias particulares del contexto donde se ubican.

Five Sacred Houses


La obra de Wang Shu, se encuentra principalmente en Hangzhou, lugar donde también se encuentra su estudio “Amateur Architecture Studio” que fundara junto con su esposa en el año de 1997. El nombre del despacho deriva de la idea de que “la arquitectura es algo espontáneo; es un hecho cercano a la vida cotidiana”.

Biblioteca Wenzheng College


Shu cree y reivindica la persistencia de la continuidad en la arquitectura, el peso de la tradición: una inquietud que despertó en él, según cuenta, cuando entre 1990 y 2000 trabajó exclusivamente junto a artesanos, adquiriendo un sólido conocimiento sobre métodos de construcción. De hecho, otro de los grandes intereses del despacho es, además de la interrelación entre naturaleza y arquitectura, es la exploración de la evolución de la arquitectura y la preservación de las estructuras y sistemas constructivos ancestrales, interés del que ha derivado un método de trabajo experimental, en el que ponen en juego tradición y modernidad, para superar así los límites entre pasado y presente.

Museo de Arte Contemporáneo de Ningbo


Así también, el reciclaje es un concepto fundamental en su trabajo, el Museo de Historia de Ningbo (2005), uno de sus proyectos más importantes, es un ejemplo de ello, ya que fue configurado a partir de materiales de demolición procedentes de edificios destruidos por terremotos o tifones. Mediante el uso de estos materiales, logrando una riqueza textural y visual que “transmite antes la precisión del sentimiento que la perfección de la construcción”.

Museo de Historia de Ningbo.



Entre sus obras también destaca el Youth Center de Haining (1990); la librería de Wenzheng College en la Universidad de Suzhou (2000) -proyecto que en 2004 recibiría el Architecture Art Award of China-; la Ceramic House en Jinhua (2006); los departamentos Vertical Courtyard en Hangzhou (2007); y el Campus Xiangshan en la Academia China de Arte (2007)
Amateur Architecture Studio

sábado 4 de febrero de 2012

EL OCASO DE CALATRAVA

El crepúsculo del negocio de Santiago Calatrava en Valencia

El puente de L'Assut de l'Or. | Vicent Bosch
  • El arquitecto ha reducido a dos los empleados de su despacho de Valencia
  • El estudio floreció durante la etapa de más contrataciones con la Generalitat
  • El Gobierno valenciano ha gastado más de 750 millones en obras de Calatrava
  • Sólo el Palau de les Arts ha costado 382,5 millones, mucho más de lo previsto
  • La oposición en las Cortes critica los sobrecostes que lastran los proyectos
La obra de Santiago de Calatrava es reconocida y reconocible en todo el globo. Desde Nueva York hasta Jerusalén. De Toronto a Malmö. Sin embargo, ninguna otra urbe reúne tantos hitos arquitectónicos por metro cuadrado como su ciudad natal. Valencia. Calatrava es profeta en su tierra, aunque aquí su estudio languidezca, al igual que sus proyectos. Porque la crisis también ahoga a las estrellas.
El arquitecto e ingeniero valenciano inauguró esta oficina en los albores del nuevo milenio, cuando la burbuja del ladrillo continuaba engordando y la Ciudad de las Artes y las Ciencias aún contaba con un ejército de grúas. Para su cuartel general en Valencia escogió una zona noble, un edificio protegido a pocos metros de la plaza de la Virgen y el Palau de la Generalitat, la sede del Gobierno valenciano. Un buen cliente.
Hoy sólo dos empleados resisten el envite en este inmueble. Oficialmente nadie les ha comunicado que se vaya a cerrar, pero lo cierto es que la plantilla se ha visto reducida drásticamente en los últimos meses. Las perspectivas no son halagüeñas. Sobre todo porque algunas fuentes indican que el local está en venta.
La base de operaciones de Calatrava continúa establecida en Zúrich, donde completó su formación e inició sus trabajos. La de París, su segunda oficina en Europa, abrió en 1989 pero no ha sobrevivido a la crisis. Su casa en Valencia podría correr la misma suerte.
Aunque no puede establecerse una relación causa-efecto, en realidad los últimos proyectos del ingeniero en la Comunidad Valenciana descansan en sendos cajones de la Generalitat y el Ayuntamiento de Castellón. Por tiempo indefinido.

Sus proyectos, en los tribunales

El Gobierno valenciano ha renunciado a ejecutar tres colosales rascacielos programados junto al antiguo cauce del Turia con el sello del arquitecto de Benimàmet. El diseño, por el que el Ejecutivo autonómico entonces presidido por Francisco Camps pagó 15 millones de eurosestá en venta, al igual que los terrenos sobre los que deberían levantarse. Incluso el jefe del Consell ha admitido que, en la actual coyuntura, el coste de las tres torres no es asumible por la Administración.
El Centro de Convenciones de Castellón tampoco ha pasado de una simple maqueta. El inicio de las obras estaba fijado en 2009 pero la anulación judicial del plan urbanístico al que estaba sujeto lo haparalizado a expensas de un último pronunciamiento del Supremo.
Por ahora, el macroproyecto de Calatrava, presupuestado en alrededor de 100 millones de euros, ha tenido un mayor recorrido en los tribunales que sobre el propio terreno a raíz de una denuncia interpuesta por Esquerra Unida. Y eso que la vía judicial no tardó en agotarse.
En su día, la coalición puso el grito en el cielo porque el Consell abonó 2,7 millones de euros por un 'masterplan' en el que se vulneraban algunos de los requisitos incluidos en el pliego de condiciones. La Fiscalía no apreció, sin embargo, indicios de delito.
Tampoco los halló en el caso de las torres de Calatrava, en Valencia, tras una nueva investigación a instancias de Esquerra Unida. El Ministerio Público archivó las diligencias previas, aunque no sin críticas veladas a la gestión. En su escrito, se explicaba que en el código penal no recoge "la figura delictiva del derroche del dinero público por parte de los gestores de ese dinero". Ahora el Gobierno central quiere corregir este aspecto.
En las últimas dos décadas, las Administraciones valencianas se han erigido como clientes destacados del afamado arquitecto. Han ejecutado obras por un valor muy superior a 750 millones. De todas ellas, la Ciudad de Artes y las Ciencias es el proyecto más costoso. Promovida por los socialistas, redefinida por el PP, su coste ha superado con creces los cerca de 300 millones de inversión prevista inicialmente.
De hecho, sólo el Palau de les Arts ya ha costado 382,5 millones de euros, según la Sindicatura de Cuentas. En el ránking de desembolso le siguen el Palau de les Arts (con 142 millones de euros), el Ágora (donde ya se han invertido más de 86 millones), los 33 millones del Umbracle o los 32 de l'Hemisfèric. L'Oceanogràfic es el único de los edificios de la Ciudad de las Artes que no lleva su firma.
La oposición en la Cámara autonómica ha criticado durante años los sobrecostes que han acompañado todas estas megaconstrucciones. Modificaciones sobre el proyecto inicial que han representado un notorio incremento en la factura. En algunos casos, afirman, el importe final se habría cuadruplicado.
Aún así, el legado de Calatrava en la ciudad va mucho más allá de este complejo cultural y de ocio. Desde que creara su primer puente en Valencia, el del Nou d'Octubre, ha construido otros dos, el de Exposición y el de l'Assut de l'Or (59,9 millones), así como la estación de metro de Alameda.
Sus trabajos cuentan, además, con el favor mayoritario del público. Sus colosales estructuras de hormigón blanco han situado a la urbe en el mapa y atraen cada año a centenares de miles de turistas.
Entre sus compañeros de profesión la balanza se equilibra. Aunque nadie pone en duda la genialidad del arquitecto valenciano, un sector sí cuestiona la prevalencia de la estética sobre la funcionalidad de sus espacios o el elevado coste que exige el mantenimiento de sus obras.
Recuerdan, por ejemplo, que Calatrava tuvo que añadir unas escaleras de emergencia en el Museo Príncipe Felipe cuando el proyecto estaba prácticamente ejecutado o las recurrentes inundaciones que han afectado al Palau de les Arts en los últimos años.
Aunque ya está en uso, el Ágora es un edificio inconcluso. Resta el remate final, una estructura móvil compuesta por 169 lamas que aguardan en un solar cercano, expuestas a las inclemencias meteorológicas. Según el criterio de Calatrava, 40 tienen que modificarse según el criterio de Calatrava porque hay una variación de milímetros en su construcción y no encajan con la estructura central. Ni Cacsa ni la subcontrata quieren hacerse cargo del sobrecoste.
A pesar de su elevado coste, l'Assut d'Or (conocido popularmente como el puente 'jamonero') tampoco se libra de las críticas. Varios accidentes mortales en las primeras semanas de vida se atribuyeron a la pronunciada pendiente del viaducto sobre el antiguo cauce del Turia.

Polémica internacional

En Venecia, su puente sobre el Gran Canal, el primero que se construye en 125 años, está envuelto en polémica desde que se inaugurara en 2008. Por su elevado coste (iba a costar 7,2 millones pero se pagaron 11,2), por los retrasos en su construcción y porque, según un informe, no es seguro. Y, además, atravesarlo supone un riesgo de caídas y resbalones.
Calatrava tampoco duda en pleitear para defender su obra. Así actuó cuando el Ayuntamiento de Bilbao introdujo cambios en una pasarela peatonal diseñada por el valenciano. Tras años de litigio, el Consistorio vasco resultó absuelto de un delito contra la propiedad intelectual.
Aún así, Calatrava es uno de los arquitectos más cotizados del momento. Es doctor honoris causa en más de una decena de universidadesde todo el planeta y cuenta con el aval de decenas galardones. Entre otros, el Príncipe de Asturias en 1999 y el Premio Nacional de Arquitectura en 2007. Y, a buen seguro, irán en aumento.

sábado 21 de enero de 2012

Taiwan: moderna, religiosa y natural

Taiwán: moderna, religiosa y natural


Templo en la cima del Cañón de Taroko
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TAIPEI, Taiwán.- Desde una vista aérea nocturna, las luces de las casas y vías de la isla asiática de Taiwán parecerían ser nidos de luciérnagas iluminando a toda capacidad.

Ya de día, su vegetación provoca que un viajero dominicano se visualice camino a un Cibao futurista, con similares montañas y vegetación tropical, pero plagadas de altos edificios, sistemas de elevados y metros y templos budistas o taoístas enclavados en cada rincón.

Caminar por las calles citadinas y por los mercados nocturnos de la isla, de apenas 36 mil kilómetros cuadrados, se acompaña del olor característico del queso de soya (tofu) fermentado, uno de los platos preferidos entre los más de 23 millones de habitantes. El peculiar aroma proviene de los tantos restaurantes y tarantines que, además, rebosan un menú plagado de mariscos, indispensables en la gastronomía local.

Un lunes de este mes de enero, en apenas dos horas, la profesora Lisette Lou hace un repaso de las costumbres y hábitos de la oficialmente llamada República de China, a los 28 jóvenes dominicanos meritorios participantes de la 111 promoción del Curso de Desarrollo Nacional del Ministerio de Defensa del gobierno taiwanés, alojados en el sexagenario colegio militar de Fu Hsing Kang, en la capital, Taipei.
Que la pintura oriental se divide en tres partes, a diferencia de la occidental; que el Mandarín se lee de derecha a izquierda por la escritura antigüa en rollos, que la piedra de jade es más preciada que el oro y que en fechas festivas se acostumbra quemar presentes a los ancestros, son algunas de sus explicaciones.
No pasa por alto resaltar que Formosa, como los colonizadores portugueses llamaron a Taiwán, se vanagloria en tener los tesoros de la cultura china en el Museo Nacional del Palacio, compuesto por más de 700 mil piezas, y que es uno de los museos más visitados del mundo, situado en Shilin, Taipei.

Religión

El 93% de los taiwaneses profesa una combinación de budismo, confusionismo y taoísmo. Para un turista que no practica ninguna, visitar los templos diseminados en la isla no es lo mismo si no se acompaña de un conocedor de la cultura como el profesor Luis Chong.

El oriental explica a los dominicanos que a estos lugares sagrados se debe entrar por la puerta de la derecha o del dragón y salir por la izquierda o del tigre. A la inversa acarrea mala suerte.

Ya dentro, se adora haciendo tres reverencias con varitas de incienso, implorando las peticiones. Las varitas humeando se colocan frente a la estatua del dios. También, se pueden lanzar las "pua pue", un par de madera con forma de media luna, que dependiendo de la forma en que caigan será la respuesta del dios al pedido.
Pese a ser uno de los principales enclaves tecnológicos a nivel mundial, Taiwán conserva sus tradiciones religiosas, tanto así que definen la formación de valores familiares, principios de gobierno y la suerte misma de quienes en ella se apegan.

El profesor Chong asegura que el confusionismo también ha sido clave para el desarrollo de la isla, pues los taiwaneses han sido educados a base de valores éticos enseñados por Confucio. Afirma que estas doctrinas han permitido que, pese a los conflictos políticos con China, en 50 años se forje una ciudad con fortaleza institucional, economía pujante y una democracia como la soñó su expresidente y principal fundador Shan Kai Sheck.

Naturaleza viva

Visitar las aguas termales volcánicas de Beltou Thermal Valley, en Taipei, de las pocas en su tipo en el mundo, es una experiencia única para el ecoturismo. Sus cálidas aguas humeantes son aprovechadas más abajo para darse baños en comunidad.

Como en la isla se promueve el turismo de montaña, un viaje al Parque Nacional Taroko en el distrito de Hualien en el Este de Taiwán, también fue cotejado en la lista de lugares por conocer.

El grupo de 28 jóvenes dominicanos fue conducido por las montañas del Cañón de Taroko a través de una angosta y estrecha carretera en cuya construcción el gobierno reportó la muerte de 300 caídos. Sube desde el nivel del mar hasta más de 3,700 metros y cuenta con más de 120 mil hectáreas de paisajes de montaña.

Con casco protector para prevenir cualquier deslizamiento de piedras, el recorrido se nutre con la contemplación del mármol en su estado natural y, aún más, con mirar hacia el vacío y escuchar el canto de un río que recorre rápidamente las escarpadas rocas.

Al final de la travesía, de más una hora en autobús, el punto clímax lo completa la llegada a un templo enclavado en lo alto de la montaña, también hogar de monjes, desde donde se puede respirar un aire puro y disfrutar de una fresca temperatura.
De vuelta a la ciudad
Sentir como la audición se afecta al despegar desde un quinto piso hasta el 87 en solo 37 segundos es una experiencia que solo la ofrece el rascacielo Taipei 101, el segundo más alto del mundo.
Con buen tiempo, se vislumbra Taipei en su esplendor. De no haberlo, parecería que se vuela entre las nubes.
Terminadas las dos semanas del Curso de Desarrollo Nacional, es momento de retornar al Caribe y dejar a un país que espera festejar por todo lo alto la llegada del año nuevo lunar, el próximo día 23 de este mes. La partida de los dominicanos se produce no sin antes observar como Taiwán celebra un sábado de elecciones presidenciales bajo una atmósfera de tranquilidad y ver nuevamente a las "luciérnagas" que desde lejos dicen adiós.